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Ejercicio y Diabetes

La diabetes es la enfermedad del futuro; o así es como lo llaman los expertos. La previsión asusta, pudiendo llegar a los 553 millones de personas en 2030. Por tanto, es necesario utilizar otras estrategias complementarias a los fármacos. La más económica y saludable es la realización de ejercicio físico. Sin embargo, hay que tener en cuenta que éste debe ser correctamente planificado y controlado por un profesional. Ejercicio y diabetes unidos de la mano.

Ejercicio y diabetes unidos en la prevención y tratamiento:

Para empezar a hablar de qué forma se puede mejorar el control de la glucemia a través de Ejercicio Físico se debe aclarar que, aunque se generalice en el término, en realidad existen 2 tipos de Diabetes, las cuales difieren entre sí etiológicamente hablando.

ejercicio y diabetes mejora sensibilidad insulina

La Diabetes tipo I tiene como característica básica, el daño que sufren las células del páncreas, que dejan de producir insulina. La insulina es la llave de entrada de la glucosa en la célula para la obtención de energía. Sin ella, la glucosa queda en la sangre, produciendo al fenómeno denominado; azúcar alto, cuya repercusión en la salud, puede ser muy perjudicial.

La Diabetes tipo II, es caracterizada por la resistencia a la insulina. Dificultando la entrada de la glucosa en las células, que la utilizarían como sustrato energético.

De este modo, las dos diabetes no pueden ser tratadas por igual a la hora de diseñar un programa de entrenamiento. Muchas veces pensamos que con tan sólo 2h de ejercicio a la semana, vamos a conseguir estabilizar perfectamente los niveles de glucemia.

¿Sabes para qué sirve realmente el ejercicio cuándo tienes diabetes?

Gracias a esas horas de entrenamiento nos volvemos más activos, y con ello, hacemos muchas más actividades que cuando éramos sedentarios. Subimos más escaleras, andamos más, hacemos más actividades, etc. Y lo mejor de todo… ¡Nos animamos a comer mejor!

Siguiendo esta idea, deberíamos tener varios aspectos en cuenta, según sea nuestro objetivo de entrenamiento:

1. Comprobar la glucemia antes y después de entrenar. Esto nos permitirá aprender a calcular la fluctuación de los niveles en base a los diferentes tipos de intensidad a los que realice el entrenamiento.

2. Hidratarnos correctamente.

3. No hacer únicamente entrenamiento cardiovascular. Aún siendo el que, a priori, más beneficios va a ofrecer sobre el control glucémico. El entrenamiento de fuerza en combinación con el cardiovascular es lo que más mejora la sensibilidad a la insulina.

4. Controlar la maniobra de Valsalva. Hay que respirar regularmente. Ya que puede aumentar el riesgo de retinopatía diabética.

5. Utilizar calzado adecuado. Junto a ello, se debe controlar el estado de los pies para contribuir a la prevención de lesiones, en caso de tener riesgo de pie diabético.

Ejercicio y diabetes

Dicho esto, se recomienda un programa de entrenamiento a nivel global. Incluyendo la resistencia aeróbica, la fuerza, flexibilidad y coordinación. Los beneficios del ejercicio en personas con diabetes no sólo incluyen la mejora de la sensibilidad a la insulina, sino también mejora en la salud general. Una mejora importante es la capacidad de realizar las actividades de la vida diaria en mejores condiciones y, con ello, tener mayor calidad de vida.

Eso sí, confía en los profesionales que para eso estamos 😉

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