One body, one life

¿Cuánto dormir para no engordar? Descanso y Obesidad

En este nuevo artículo escrito por Javier Giménez, al hilo de un reciente post que publicamos, repasamos algunos datos científicos que nos revelan la gran importancia de las horas de sueño en nuestro estado físico influyendo negativamente en el tratamiento del sobrepeso y la obesidad.

Descanso y obesidad, los resultados según diferentes estudios científicos:

En un meta-análisis (1) con una muestra de más de 600.000 personas adultas y más de 30.000 niños llegamos a la conclusión de que, tanto los niños como los adultos que duermen poco -menos de 7 u 8 horas aproximadamente- son más propensos a tener sobrepeso u obesidad.

Por otro lado, otros estudios (2) también con muestras de población bastante amplias -más de 6.000 personas y en este caso mujeres- concluyen que tanto las personas que duermen poco -menos de 5 horas- como aquellas que duermen mucho -más de 10 horas-, tienen un perímetro de la cintura más grande que aquellas que duermen entre 7 y 8 horas. Además aquellas personas que duermen mucho o poco suelen ser más inactivas, fumadoras y estar más enfermas. Existe una probabilidad mucho más grande de tener obesidad central en aquellas mujeres –sobre todo jóvenes- que duermen menos de 5 horas.

descanso y obesidad niña

 

Finalmente algunos estudios (3) nos dicen que, independientemente de las horas de sueño, la calidad de la dieta es mucho más deficitaria en aquellos niños que se acuestan más tarde. Estos comen más alimentos pobres en nutrientes como los snacks y aquellos que se acuestan antes toman más frutas y verduras. Igualmente aquellos que duermen menos, ven más la tele, juegan más a la consola y toman más dulces que aquellos que duermen más (4). Es importante que los padres enseñen a los hijos a llevar una vida activa, a que salgan a la calle a jugar con los amigos en ve de ver tanta televisión o jugar a la consola, a que pidan permiso antes de comer un dulce…

descanso y obesidad niño

Conclusiones sobre descanso y obesidad:

Como podemos observar hay bastante evidencia de que las horas de sueño y la hora a la que te vas a dormir es importante para mantener un peso saludable. Seguramente que estos dos aspectos influyan directamente en la regulación de algunas hormonas. Como nos muestra este estudio (5), aquellas personas que duermen menos tienen más elevados los niveles de grelina (hormona que nos hace tener hambre) y disminuidos los niveles de leptina (cuanto más concentraciones de leptina, más saciados nos sentimos). Por lo que el sueño es un factor importante para controlar nuestras ganas de comer a lo largo del día.

Por lo tanto, ¿qué debemos hacer?

–          Duerme entre 7 y 8 horas al día para mantener un peso más saludable.

–          Mejor acostarse pronto y levantarse antes que acostarse tarde y levantarse más tarde, aunque las horas de sueño sean las mismas.

descanso y obesidad entrenadores

descanso y obesidad ejercicioJavier Giménez

 

-Grado en Ciencias del Deporte (Universidad Politécnica de Madrid)

-Técnico en Actividades Físicas y Deportivas (TAFAD)

 – TRX – Pilates (Peak Pilates) – BodyCore – Musculación (FMG)

(1) Cappuccio FP, Taggart FM, Kandala NB, Currie A, Peile E, Stranges S, et al. Meta-analysis of short sleep duration and obesity in children and adults. Sleep 2008 May;31(5):619-626.
(2) Theorell-Haglöw J, Berglund L, Janson C, Lindberg E. Sleep duration and central obesity in women – Differences between short sleepers and long sleepers. Sleep Med 2012 9;13(8):1079-1085.
(3) Golley RK, Maher C, Matricciani L, Olds T. Sleep duration or bedtime? Exploring the association between sleep timing behaviour, diet and BMI in children and adolescents. Int J Obes 2013;37(4):546-551.
(4) de Jong E, Stocks T, Visscher T, HiraSing R, Seidell J, Renders C. Association between sleep duration and overweight: the importance of parenting. Int J Obes 2012;36(10):1278-1284.
(5) Taheri S, Lin L, Austin D, Young T, Mignot E. Short Sleep Duration Is Associated with Reduced Leptin, Elevated Ghrelin, and Increased Body Mass Index. PLoS Medicine 2004 12;1(3):210-217.

1 Comment

  • ludmila
    22 enero, 2019 at 6:38

    muy buena informacion

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