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Resuelve tus problemas de espalda (2/4): la autoevaluación

La autoevaluación es el segundo de cuatro artículos con los que aprenderás a terminar, de una vez por todas, con ese molesto dolor de espalda

Una vez haya realizado los primeros pasos para resolver su problema de espalda, siga leyendo la continuación del anterior fragmento: Resuelve tus problemas de espalda: primeros pasos.

En este segundo fragmento, se abarca la temática de la evaluación de la causa del dolor. Quizás la parte más importante para conducir nuestro tratamiento, ya que muy pocas veces lo resolveremos con tratamientos generalistas.

Hay que atender a la especificidad de cada persona, realizando test provocativos del dolor. De lo contrario, los diagnósticos basados solo en pruebas de imagen (resonancias, radiografías, etc), pueden dar lugar a mucho error.

Produciéndose así el diagnóstico más común de las lumbalgias: “Lumbalgia inespecífica”, un sinónimo de pobre evaluación. Ya que siempre existe una causa.

Respecto a las siguientes pruebas, se deben registrar todos los hallazgos con rigurosidad para ver cuál es el disparador de su dolor.

¿Por qué deberías ir al fisio si trabajas sentado?

La autoevaluación de las posturas que hacen que la compresión sea dolorosa

  1. Siéntese en una superficie sin respaldo y coloque su columna en una posición erguida imitando a la primera figura de la imagen. Seguidamente pase las manos por debajo del asiento y traccione hacia arriba sin alterar la posición. ¿Esta acción provoca dolor?
  2. Repita la misma acción pero ahora extienda su columna como dejándose caer hacia atrás y tire del asiento con la misma intensidad.
  3. Hágalo ahora pero dejando encorvar su columna como en la segunda figura de la imagen y vuelva a traccionar.
  4. Desde esta misma posición encorvada, lleve la barbilla hacia al pecho flexionando su cuello. Luego, traccione como anteriormente.
  5. Ahora, llevando su cabeza hacia atrás como mirando al techo, haga lo mismo que antes.

la autoevaluacion imagen

Resultados: Si la postura 1 produjo dolor, tiene una columna intolerante a la compresión. Cuando la postura 2 es dolorosa, tiene intolerancia a la extensión. Si la postura 3 es dolorosa, su espalda es intolerante a la flexión.

Si la postura 4 le produce más dolor que la 5, estamos ante un dolor provocado por una tensión de tipo neural. Seguramente por la compresión de algún nervio por culpa de un disco intervertebral protruido. O raramente por algún cambio artrósico.

Y ahora, ¿qué?

Una vez descubiertos los movimientos que disparan el dolor, si los eliminamos de las acciones de su vida diaria, eliminaremos futuramente la causa. Dicho esto, evite cargar su espalda en las posiciones que ha encontrado dolorosas.

Si ha percibido dolor tanto en la flexión como en la extensión, su posición ideal será siempre aquella que respete las curvaturas de la espalda. Evitando por encima de todo modificarlas.

Para ello, utilice la flexión de la cadera en vez de mover su espalda a la hora de acercarse a la mesa, recoger algo del suelo…

Sigue leyendo: Parte  3/4: Elimina la causa del dolor.

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nacho dieta para la diabetesNacho Ortuño

Graduado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte

Experto Universitario en Entrenamieto Personal

Experto Universitario en Readaptacion Fisico Deportiva