One body, one life

Bajar de peso y estar en forma a los 40, ¡sí, se puede!

Bajar de peso y estar en forma a los 40 años no es imposible. Te contamos cómo retomar la actividad física y mejorar tu aspecto, y tu salud.

El cuerpo cambia con la edad. Por eso, es necesario adaptar el ejercicio que realizamos a los cambios que seguramente se producirán a partir de los 40. Progresivamente se va perdiendo masa muscular y va aumentando el porcentaje graso en nuestro cuerpo.

Se pierde flexibilidad, fuerza y capacidad aeróbica. Nos cuesta más que hace unos años mantener el peso estable. Además en esta etapa aumenta el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovaculares. Por todos estos motivos es muy importante el ejercicio físico, para mejorar nuestro estado de forma y nuestra salud.

Cuanto mejor estemos a los 40, mejor llegaremos a los 60. Cuando necesitaremos mucho más estar ágiles, fuertes y ¡en forma! Tómatelo con calma y prudencia: en esta etapa se reduce la tolerancia al esfuerzo y la capacidad de adaptación al ejercicio, necesitarás más tiempo para conseguir los mismos resultados que unos años antes.

Bajar de peso y retomar el ejercicio

No está de más realizar un chequeo médico antes de comenzar un programa de ejercicio, sobre todo si hasta ahora has sido sedentario.

El ejercicio genera estrés en los tejidos, los movimientos repetitivos no adaptados a las características de la persona pueden acelerar la aparición de artrosis y tendinitis, por ejemplo. No obstante el ejercicio tonificará y reforzará tus músculos, incluso podrás ganar masa muscular, lo que protegerá tus articulaciones.

De hecho, no dudes en entrenar con peso, siempre con la supervisión de un profesional. Y prioriza el disfrute: elige actividades que te hagan pasarlo bien además de mejorar tu forma física, haz del entrenamiento una experiencia agradable. En esta etapa, es recomendable no excedernos con la intensidad o las cargas.

Varía los ejercicios todo lo que puedas, para desarrollar tus músculos de forma armónica. Prueba todas las máquinas del gimnasio, evitando las que trabajen un solo grupo muscular de forma aislada, mejor las que muevan mucha masa muscular.

Prueba actividades colectivas como estas, que pueden ser una inyección de energía y vitalidad. ¡Eso sí! Si tienes necesidades concretas, como recuperarte de una lesión o problemas de espalda, debes contactar con un profesional para que adapte tu entrenamiento.

Es muy importante la higiene postural, una  postura encorvada nos hará parecer más mayores, además de acarrear problemas en la espalda y las articulaciones. Realiza ejercicios amplios, con tendencia a abrir la zona anterior del cuerpo, el pecho y los hombros, en vez de a cerrarlo.

También agradecerás la mejora en tu postura desde un punto de vista estético. Incluso te ayudará a conseguir un abdomen plano, con técnicas de microgimnasia como estas.

No te saltes ningún paso

Ahora es especialmente importante el calentamiento, al menos 10 minutos de ejercicio aeróbico suave y movilidad articular son imprescindibles antes de realizar cualquier ejercicio. Igualmente importante es la fase de la vuelta a la calma, cuando ya hemos terminado de entrenar y antes de irnos, debemos bajar pulsaciones y estirar.

En esta etapa se irá perdiendo flexibilidad, ayuda a frenar el proceso estirando siempre tras entrenar. También es aconsejable que incluyas estiramientos a diario. Aunque no vayas al gimnasio, haz un buen calentamiento y estira, te sentirás mucho más ágil y vas a prevenir problemas de movilidad futuros.

Si eres una persona muy activa, acostumbrada a entrenar incluso a alta intensidad, en esta etapa debes realizar ejercicios compensatorios. Por ejemplo, si te gusta mucho correr, debes realizar ejercicios que protejan tus articulaciones del alto impacto, tus rodillas y tu espalda.

Organiza tu entrenamiento semanal para que haya días de entrenamiento de compensación y flexibilidad.

Haz ejercicio aeróbico

No olvides el ejercicio cardiovascular. A partir de esta edad aumenta la posibilidad de desarrollar patologías cardiovasculares. Es muy importante el ejercicio aeróbico diario. Nada, anda, corre, baila, rema… al menos durante 30 minutos 2 veces a la semana. 

Puedes añadir actividades aeróbicas en el gimnasio, tienes muchas opciones, máquina de remo, bicicletas, cintas.  Además, actividades sencillas como olvidarte del ascensor, ir al trabajo en transporte público o en bicicleta, te ayudarán a mejorar en este sentido.

Por último y como siempre, la buena alimentación es importantísima para conseguir nuestros objetivos. En este caso, nos ayudará a compensar los desequilibrios hormonales que empiezan a producirse en el organismo.

¡No todo son problemas! A los 40 las personas conocen su cuerpo mucho mejor que a los 20. Tener más experiencia siempre es una ventaja. Incluso si no has entrenado nunca, teniendo en cuenta estos consejos, esta es una etapa perfecta para empezar.

Quiero ponerme en forma

 

sanfit bajar de pesoSanfit Toledo

Sandra González

Licenciada en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte

Master en Actividad Física y Salud