One body, one life

Prevenir es mejor que curar

 “Prevenir es mejor que curar”  y eso es por que buena parte de las visitas a un fisioterapeuta, podrían evitarse manteniendo un adecuado acondicionamiento físico.

Autora: Rosa GiménezFisioterapeuta y Farmacéutica. Col. nº 2807 

Prevenir es mejor que curar, evita problemas de salud futuros.

¿Sufres continuos dolores de espalda? Muchas veces este tipo de molestias no responden a ninguna patología ósea o articular de base. Probablemente tienen su origen en la falta de ejercicio físico o a costumbres que no debes hace para evitar el dolor de espalda.

El sedentarismo hace que nuestros músculos se vuelvan débiles y pierdan su elasticidad. En consecuencia aparecen las contracturas musculares. Que, aunque no son graves, resultan muy incapacitantes y provocan con frecuencia un bajo rendimiento laboral. Así que no te quedes sentado y realiza entrenamientos definitivos para una espalda sedentaria.

El cuerpo humano ha sido diseñado para moverse. Por lo tanto requiere realizar ejercicio de forma regular para mantenerse funcional y evitar enfermar.

El entrenamiento físico regular te permitirá por una parte prevenir o retrasar la aparición de determinadas enfermedades.  Además de mejorar la capacidad de realizar un esfuerzo físico. Probablemente en pocas semanas te sentirás más ágil y con mayor energía día a día. Y lo que es más importante, tu cuerpo estará preparado para soportar épocas de estrés y/o de sobrecarga de trabajo.

La actividad física no es sólo saludable a nivel físico, sino que a nivel mental es muy beneficiosa igualmente porque nos ayuda a liberar endorfinas y a sentirnos mejor con nosotros mismos.

Es un error común pensar que tu forma física ya es demasiado mala para intentar recuperarla. Las sesiones de fisioterapia te ayudarán a aliviar y controlar el dolor, y en ocasiones son imprescindibles, pero muchas veces requieren que se complementen con la práctica de ejercicio físico, de lo contrario no conseguirás solucionar realmente el problema.

Prevenir es mejor que curar, no esperes a encontrarte mal para empezar hacer ejercicio.

Nunca es tarde ni se es demasiado mayor para empezar a hacer ejercicio. En muchas ocasiones son simplemente la pereza, o las expectativas de fatiga y dolor las que impiden que ni siquiera llegue a intentarse. Eso sí, no corras riesgos. Entre los posibles problemas derivados de la práctica de actividad física, el más frecuente es el riesgo de lesiones musculoesqueléticas. Ponte en manos de un entrenador cualificado que sepa adaptar las sesiones de ejercicio a tu condición física y a tus necesidades. De esta forma conseguirás obtener el máximo beneficio del entrenamiento minimizando el riesgo de lesión.

Recuerda que el ejercicio físico es el motor de la salud tanto física como mental. No esperes a sentirte mal para plantearte empezar. Tu cuerpo (y tu bolsillo) te lo agradecerán.

ROSA GIMÉNEZ

Fisioterapeuta. Col. nº 2807

prevenir es mejor que curar entenadores

Deja un comentario