One body, one life

Entrevistamos a Antonio Lledó, El Titán del Desierto

En el artículo de hoy, nuestro Titán particular, Antonio Lledó nos cuenta su experiencia en la durísima Titan Desert marroquí. Rompe todo pronóstico y llega victorioso a pesar de padecer diabetes tipo I, un gran ejemplo de superación y motivación para todos nosotros!

¡Hola Antonio! Lo primero de todo enhorabuena por tu gran hazaña. Cualquiera no es capaz de afrontar tan bien como tu un reto como la Titan Desert. Y menos aún con la dificultad añadida de hacerla con Diabetes tipo I. Recordamos a todos que la Titan Desert es la prueba más dura en bicicleta de montaña. Consiste en recorrer más de 600 km en 6 días a través del desierto marroquí.

– Lo primero de todo, ¿cuándo te dijeron que tenías diabetes tipo I y cuáles fueron tus sensaciones al inicio?

El momento que te dicen que tienes diabetes lo tengo bien grabado. Es un momento en el que hasta oír esas palabras siempre tienes en mente que los problemas que has tenido nunca van a acabar en un final como ese. Yo debuté con 20 años, una edad bastante difícil, donde nunca te planteas que te impongan un cambio como el que suponen la diabetes. Pero desde un principio pude llevarlo bastante bien. Aunque como todos, pasamos por etapas de rebeldía en muchos casos nos aportan una mayor experiencia y conocimiento de nuestra enfermedad.

– ¿Cuándo decidiste empezar (o seguir) haciendo ejercicio/deporte? ¿Qué tipo de ejercicio empezaste a hacer?

Antes del debut, el deporte que practicaba se centraba en un poco de futbol y senderismo. Pero no de forma regular. Desde el momento del debut pasé por un periodo de aprendizaje de mi enfermedad, de conocerla y sobretodo de saber convivir con ella. En muchos momentos necesitaba aislarme. Ya que me costó asumir la enfermedad, y por ello me decidí por la bici de montaña. Porque te aporta lo bueno del deporte y a la vez te permite aislarte siendo tú el único motor. Desde ese momento descubrí una forma de convivir con mi enfermedad. Donde era yo quien la controlaba y a su vez disfrutaba del deporte. Decidí marcarme objetivos donde pudiera demostrarme a mí mismo que podía hacer lo que quisiese. Poder viajar con el único motor que mis piernas, ya fuese en bici o andando.

antonio lledó el titán del desierto titan desert– ¿Cómo fue que decidiste competir en carreras de larga distancia, bien sea corriendo o en bici?

La decisión de practicar este tipo de disciplinas vino por la necesidad de llevar al límite mi cuerpo y mi diabetes. Donde yo fuese el único que decidiese que hacer y no mi enfermedad. Con cada una de las pruebas conseguía una experiencia vital que me aportaba un conocimiento más amplio de la diabetes. Y también de cómo actúa en mi cuerpo. Pero sobretodo y más importante era poder seguir haciendo lo que quisiese sin pensar en el miedo o ataduras de una enfermedad.

– ¿Qué piensa tu familia/amigos de tus retos?

La verdad que mi familia ya está acostumbrada a este tipo de retos. Pero lo más importante de esto ha sido la confianza que les he transmitido día a día. Pienso que sería una locura realizar una prueba de este tipo sin la experiencia y seguridad necesaria. Y esto solo te lo da el conocimiento de tu enfermedad. Te mentiría si te digo que mi madre me dice que si cada vez que le digo que hago una de estas pruebas. Pero en el fondo ellos están tranquilos gracias a esa seguridad que como he comentado les he transmitido.

– ¿En qué se diferencia tu entrenamiento de una persona sin diabetes?

En el caso de una persona con diabetes la diferencia radica principalmente que debe de trabajar dos aspectos igual de importantes. Por un lado el aspecto físico. Donde debe de tener en cuenta una buena carga de glucógeno en días previos a una gran prueba, para así evitar hipos, donde se mezclaría la parte nutricional. Y por otro lado el trabajo para un buen ajuste de dosis de insulina. La pauta a utilizar para una persona sedentaria es totalmente diferente para un deportista diabético. Reduciendo este entre un 25% y un 35% su dosis, siendo sus glucemias mucho más planas y mejorando su calidad de vida. Pero para conseguir esto se necesita un entrenamiento de tu “compañera” para ir conociendo como actúa en condiciones más exigentes.

– ¿Cómo has preparado la Titan Desert? ¿Cuáles han sido las buenas y malas decisiones en el proceso de entrenamiento?

Desde un principio tenía claro que una prueba como la Titan Desert me iba a obligar a realizar un sacrificio enorme. Donde debía de mantener un entrenamiento muy continuo y sobretodo exigente. Tuve la oportunidad de contar con grandes profesionales. Los chicos de Entrenarme (Pedro, Sebas y Diego) me ofrecieron la oportunidad de elaborarme un plan de entrenamiento enfocado a la Titan Desert, pero mejor aún, su conocimiento de la diabetes.

El proceso de entrenamiento la verdad que me ha aportado un conocimiento de mi enfermedad mucho más amplio. He podido mejorar en todos los sentidos y este conocimiento lo puedo aplicar no solo en el deporte, también en mí día a día.

– Cuéntanos un poco qué tal fue la Titan Desert:

La Titan Desert se ha convertido en mi vida. En una de esas experiencias que jamás se olvidarán. Experiencias que te marcan no solo físicamente, más aun en lo psicológico. Ya que llevan a tu cuerpo y mente hasta el límite. Y te hacen ver hasta dónde eres capaz de llegar. He podido vivir sensaciones donde llegas a valorar el motivo de porque realizo este tipo de pruebas. Un significado que va más allá de lo deportivo.

Desde un principio tenía claro que sería una prueba dura. Pero hasta que no estás allí no te das cuenta de la dureza. En muchos casos, esta dureza era equivalente a la belleza de los paisajes, que hacían olvidarte del dolor y sobretodo del calor. Pasaban las etapas y el agotamiento aumentaba. La falta de descanso y la acumulación hacían que cada kilómetro fuese eterno. Pero psicológicamente tenía claro que lograría mi objetivo. La experiencia me ha dicho que en este tipo de carreras la cabeza es un 70% y el físico un 30%. Por lo que ese punto a mi favor me permitió completar los 700km de la Titan Desert.

antonio lledó el titán del desierto antes de empezar

– ¿Qué sentiste al llegar a meta y en las horas siguientes?

Si te soy sincero, la meta fue emocionante pero no como la habías imaginado durante tanto tiempo, ya que en la última etapa, desde el primer kilómetro ya tenías claro que el objetivo lo tenías. Las verdaderas emociones y sensaciones se vivían en las etapas verdaderamente duras 3, 4 y 5, donde llegas a ese momento donde solo puedes pararte a llorar, a recapacitar y es donde de verdad tienes unas sensaciones de que lo estas consiguiendo. En esas etapas era donde de verdad sientes que la diabetes no es el límite.

– ¿Cuál es tu próximo reto ahora?

Hasta final de año tengo varios retos importantes, pero ninguno de ellos como el de la Titan, pero seguro me aportarán ese conocimiento que me ayude a seguir con el mensaje de que la diabetes no es el límite.

Si hay un reto que me gustaría poder cumplir para el 2015 no es otro que de volver a enfrentarme al desierto, pero esta vez corriendo. El Maratón des Sables, una carrera de autosuficiencia, donde cada corredor debe de cargar con la comida necesaria durante los 7 días. Una de esas pruebas donde llevar al límite nuevamente a mi cuerpo y enfermedad.

– ¿Qué recomiendas a todas las personas que tienen diabetes?

Les recomiendo que tengan claro que la diabetes no les limita a nada, que con un buen control y conocimiento de su enfermedad podrán realizar todo lo que se propongan. Debemos de ser nosotros los que controlemos la diabetes y no ella a nosotros.

antonio lledó el titán del desierto camello antonio lledó el titán del desierto paisaje

 

 

 

 

 

 

Gracias Antonio, es un placer poder vivir contigo este sueño hecho realidad. Seguiremos tu camino de cerca y ha sido un placer haber colaborado en tu preparación física.

Un abrazo!

antonio lledo el titan del desierto entrenadores

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