One body, one life

Entrenamiento en personas mayores: sentirse joven es posible

Descubre como con 66 años se puede tener  igual o más vitalidad que a los 20. El entrenamiento personal no tiene límites de edad. La motivación tiene un papel fundamental en estos casos.

Hoy quiero hablar sobre la motivación para entrenar, un tema que aunque no parece muy trascendente, nos suele interesar ya que todos la necesitamos. Porque… ¿Cuántas veces ha sonado el despertador por la mañana y al despertarnos hemos estado debatiendo entre quedarnos un ratito más en la cama o irnos a entrenar? Si soy sincero, a mi me pasa muy a menudo… y eso que yo ¡casi vivo dentro de un gimnasio!

¿Dónde buscamos la motivación en ese momento? Y sobre todo ¿Dónde la encontramos? Son las grandes preguntas que todos nos hacemos en algún momento.

La mayoría de la gente quiere verse bien delante del espejo, por lo que este suele ser un motivo de peso por el que motivarse, o simplemente el hecho de sentirse saludable. No importa lo que sea, pueden ser infinitos los motivos, lo realmente importante es que cada uno encuentre una razón por la cual querer entrenar y hacerlo lo más placentero posible.

Lo que no hay que hacer es quedase quieto simplemente porque pensemos que no tenemos tiempo durante la semana para entrenar, porque estamos cansados por el ritmo de que vida que llevamos, ni siquiera por nuestra edad.

No sabéis las veces que he escuchado eso de “Yo ya estoy mayor para esto” o “yo ya trabajo bastante durante el día”. El entrenamiento en personas mayores es imprescindible para mantener la salud.

Por todo esto, quiero contaros un ejemplo de voluntad, constancia, pero sobre todo de motivación.

Desde hace ya 4 meses, entrena conmigo una señora de 66 años llamada Mabel Bosano. Es una mujer  increíble, no tiene ninguna dolencia ni ningún problema físico, pero lo que más admiro de ella es lo positiva que es. En mi corta carrera como entrenador pocas veces me he cruzado con alguien con más ganas que las que ella le pone a todo lo que hace.

Aún siendo la más mayor del grupo, trabaja duro y consigue lo que se propone. Obviamente la edad hace que tenga algunas limitaciones pero eso no quiero decir que no pueda entrenar. Sabe donde tiene sus límites, pero a pesar de ello, aunque tengamos que modificar algún ejercicio, entrena como todos sus compañeros.

envejecimiento-activoMabel entrena en mi clase de acondicionamiento físico. Las primeras clases terminaba bastante cansada, pero siempre que me acercaba para preguntarle que como estaba, me respondía: ¡Esplendida!, con una sonrisa y el pulgar hacia arriba. Es un gusto trabajar con ella, ya no sólo por su buena evolución sino por la gran actitud que presenta, ya que ella siempre me dice que va seguir entrenando y va a llegar hasta donde su cuerpo le permita.

Es un verdadero ejemplo de cómo vivir la vida al máximo, porque no solo viene al entrenamiento, sino que realiza otras actividades como clases de manualidades, salir con sus amigas… ¡Nunca se queda quieta!

No tengo palabras para expresar la alegría que me da tener a alguien como Mabel en mi clase. No sólo nos contagia a todos su alegría y su buena energía, sino que también motiva a los más jóvenes a seguir entrenando duro.

A todos nos encantaría llegar a su edad en ese estado ¿verdad? Pues se puede conseguir, con voluntad, perseverancia y sobe todo con muchas ganas de vivir la vida y aprovechar cada segundo.

Espero que la historia de Mabel (a la que agradezco por haberme dejado contarla), sirva para que alguien se sienta identificado y les mueva de alguna manera ese gusanillo que les empuje a moverse un poquito, ya que este es mi pequeño granito de arena para que toda esa gente que quiere salir, entrenar y mejorar su calidad de vida se anime a hacerlo.

“Hola Gastón, quería contarte que si bien el ejercicio físico es muy importante; tu clase de Acondicionamiento Físico particularmente trajo un cambio sustancial a mi vida.Se trata de un desafío muy interesante,…el ejercicio es intenso, aún hasta el límite de mi capacidad.

Pero es maravilloso ver que tanto en el conocimiento (a través del estudio), como en nuestro cuerpo (a través del ejercicio físico) ese límite se corre, se expande y hace que nuestro progreso, nuestro potencial tenga sólo el límite que nosotros le fijemos.
Es allí que vemos que lo imposible, puede ser posible, aún a distintas edades, diferentes capacidades y/o limitaciones.
No estamos solos para este desafío,…Gastón con su idoneidad y su generosidad se encarga ampliamente para que progresemos y podamos disfrutar de una mejor calidad de vida.
Quería que lo supieras, agradecerte, e invitar a todos a sumarse para sentirnos cada día mejor y más autosuficientes. besotes”  Mabel Bosano.

Gastón Pucciano

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